viernes, 19 de junio de 2015

Intervención milagrosa de Santa Teresita

Avería en el avión e intervención milagrosa de Santa Teresita de Lisieux
Santa Teresa di Lisieux miracolo guasto aereo vescovo Amazzonia


 El increíble relato del obispo de la Amazonia Erwin Krautler durante uno de sus viajes entre los indios Fue la ayuda de Santa Teresa de Lisieux, la patrona de los misioneros, la que le salvó la vida. Lo asegura monseñor Erwin Kräutler, desde hace 50 años misionero en América Latina y durante 35 obispo de la diócesis más grande de Brasil (más que Italia entera), la de Altamira-Xingu. Krautler cuenta la increíble aventura, que sucedió en 1983, en el libro "Ho udito il grido dell'Amazzonica" (He oído el grito de la Amazonia, recientemente publicado en Italia). Él, desde siempre en primera línea en defensa de las poblaciones locales, amenazadas por la deforestación del Amazonas, en 1983 se dirigía a visitar las comunidades dispersas a lo largo del río. “Encontré un pueblo esclavizado, al límite de la desesperación”. “En un viaje entre las aldeas indígenas – recuerda el obispo – volviendo de Tucumã a Altamira, pasó algo que no olvidaré nunca. Antes de embarcar a Tucumã, el obispo-hermano, que es también piloto, me dijo que había hecho una revisión completa de la avioneta en Goiânia hacía poco tiempo. Despegamos en dirección a Altamira, que dista unas dos horas de vuelo”. Cuando el altímetro indicó cinco mil pies, empezaron a sobrevolar la tupidísima selva de la región de las fuentes del Bacajá, afluente del Xingu. “Miraba hacia abajo admirando la selva virgen, los ipês en flor”, continua Krautler. Pero ese no fue un viaje como los demás. De repente el motor empezó a perder fuerza, la hélice giraba cada vez más despacio, hasta pararse del todo. “Miré al piloto: estaba asustado, nervioso, pálido. ¡No hablaba! Estábamos a un paso de la muerte. Aunque sobreviviéramos a la caída, en esa selva nadie nos encontraría. Pero este análisis lo hice después”. En ese momento, el obispo, que es misionero de la Congregación de los Misioneros de la Preciosísima Sangre, invocó a Santa Teresa: "¡Tu eres la patrona de los misioneros! ¡Por favor, muéstranos ahora lo que sabes hacer!". “Por increíble que parezca – recuerda Krautler – después de tres minutos eternos, el motor volvió a funcionar. De lo profundo del corazón dije: "¡Gracias, Teresa! Contaré este milagro adonde vaya. ¡No te olvidaré nunca!". El avión retomó altura hasta los ocho mil pies, y lejos en el horizonte apareció el majestuoso Xingu con sus cascadas, los lagos y las islas. “Media hora después, aterrizábamos sanos y salvos – explica el obispo de Amazonia – y contamos lo que nos había sucedido en pleno vuelo. El mecánico del aeropuerto abrió el compartimento del motor de la avioneta, y se echó las manos a la cabeza: "Dios mío, ¿cómo podéis estar vivos? ¡El motor está totalmente averiado!". Me quedé helado, pero en seguida mi corazón saltó en mi pecho, oyendo de la boca del mecánico la confirmación de que había sido un milagro de santa Teresita”. http://www.aleteia.org/es/religion/articulo/averia-en-el-avion-e-intervencion-milagrosa-de-santa-teresita-de-lisieux-5864519360315392

jueves, 28 de mayo de 2015

“Victoria es estéril con la trampa y el dopaje”

Papa Francisco a deportistas: “Victoria es estéril con la trampa y el dopaje” El deporte es uno de los tres caminos educativos de la vida, según el Pontífice Pope Francis posing with members of the Harlem Globe Trotters basketball team - AFP_ “El deporte es un camino educativo” para los jóvenes y los niños, dijo el Papa Francisco al recibir en audiencia a siete mil miembros de la Federación Italiana de Tenis en el Aula Pablo VI este viernes 8 de mayo. “Hay tres pilares fundamentales para los niños y jóvenes: la educación -escolar y familiar-, el deporte y el trabajo. Cuando tenemos esos tres, contamos con las condiciones para desarrollar una vida plena y auténtica, evitando así las dependencias que envenenan y destruyen la existencia”, sostuvo en alusión a la droga y el mal ocio. ¿Por qué la Iglesia se interesa por el deporte? En su discurso expresó que la Iglesia se interesa por el deporte porque “le preocupa el ser humano, todo el ser humano y reconoce que la actividad deportiva repercute en la formación de la persona, en sus relaciones, en su espiritualidad”. Sucesivamente dirigiéndose a los deportistas les dijo: “Ustedes tienen una misión: ser, para los que les admiran, modelos válidos que imitar. Y también ustedes dirigentes, entrenadores y operadores de deportes, están llamados a dar un buen testimonio de los valores humanos, maestros de una práctica deportiva que sea siempre leal y límpida”. La victoria con el dopaje es estéril Francisco indicó que el deporte es muy competitivo pero invitó a los deportistas a no ceder a la “presión de querer lograr resultados significativos” y luego “tomar atajos, como en el caso de dopaje. ¡Que fea y estéril -exclamó- es la victoria que se alcanza haciendo trampas en las normas y engañando a los demás!”. Para poner un ejemplo sobre el premio que espera a los atletas al final de la existencia humana, el Papa habló del apóstol Pablo: “¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corran de tal manera que lo obtengan”. Así lo señaló como la experiencia diaria que tiene un atleta. Atletas al servicio de los demás En este sentido, confirmó que san Pablo, usando la metáfora del atleta, habla de “dar un sentido último a la vida misma”. Por eso, les exhortó a encontrar más allá del juego y el deporte – “como hacen ya y con excelentes resultados” resultados duraderos – en relación la vida, “en la búsqueda del bien verdadero, sin miedo, con valentía y entusiasmo”. Por último, pidió a los deportistas ponerse en juego “con los demás y con Dios, dando lo mejor de ustedes mismos, empleando sus vidas en lo que vale y dura para siempre. Pongan sus talentos al servicio del encuentro entre las personas, de la amistad, de la inclusión”. http://www.aleteia.org/es/educacion/noticias/papa-francisco-a-deportistas-victoria-es-esteril-con-la-trampa-y-el-dopaje-5887387527806976

¡Qué importante es aprender a comunicar el amor!

Do We Value Gods Love Brownhorsegarments


Pentecostés es un momento de paz y de pasión. No pueden seguir escondidos esos hombres que arden por dentro. "¿No ardían nuestros corazones cuando nos hablaba en el camino?". Dicen los discípulos de Emaús. No pueden guardarse el tesoro escondido. Salen de sí mismos, de su Cenáculo. Se ponen en camino. ¡Qué fácil nos resulta a veces quedarnos quietos sin hacer nada! Los apóstoles de Pentecostés salen. Vencen los miedos. Se arriesgan. Pueden morir en el intento. No les importa. Hablan en una lengua que todos entienden. Porque hablan al corazón de cada hombre. Porque escuchan en los corazones heridos en medio del camino. "Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma". Salen de sí mismos y descubren una vida nueva. Tienen a Dios en su corazón y anhelan encontrar el bien escondido en cada hombre. No se sienten en posesión de la verdad absoluta. Simplemente entregan lo poco que tienen. Salen de sí mismos. De su centro. Descubren lo maravilloso que existe más allá de sus vidas. El centro es Cristo. El Papa Francisco nos recuerda que es mejor una Iglesia que sale y se accidenta, que una Iglesia que vive enferma por no salir. Los apóstoles salen y se accidentan al salir. Pierden la seguridad, el honor, la vida. Se arriesgan a perder la salud. Por amor. Por el amor y la luz que reciben. Rompen la seguridad y la tranquilidad de sus vidas. Con su amor vencen el odio. Dominan la rabia. Levantan hogares donde pueda reinar Dios. Son creíbles y creativos. Tienen gestos nuevos. Es la audacia de los enamorados. Descubren su misión. Una misión que los supera: "Hijo mío, no arrebates al pobre su sostén, no vuelvas tus ojos ante el necesitado. Da al hambriento y satisface al hombre en su necesidad. No irrites al corazón ya irritado y no difieras socorrer al menesteroso. No desdeñes al suplicante atribulado y no vuelvas el rostro al pobre. No apartes los ojos del necesitado". Eclesiástico 4,1-4. La misión es un amor que tiene el centro fuera, en Jesús, en el necesitado. Un amor que se hace expansivo. Rompe los muros. Despierta vida dormida. Un amor que ayuda a cada uno a encontrarse con su verdad. Un amor que enciende y mueve. Un amor que tiene un lenguaje comprensible en mi propia lengua. ¡Qué difícil es amar en un lenguaje que todos comprendan! ¡Cuántas veces falla la comunicación del amor en el mismo matrimonio! No entendemos los gestos de amor del otro. Los rechazamos porque no recibimos lo que esperamos. Necesitamos el Espíritu de Pentecostés para aprender a amar. Con el amor de Jesús. Con el amor de los santos. Las palabras pueden encendernos. Lo ejemplos son los que nos arrastran. El amor nos lleva a hacer cosas que nunca pensamos. Por amor cambiamos de vida, no tanto por lo que nos dicen. Los apóstoles de Pentecostés arrastran por la forma de vida que proponen. Su testimonio es convincente. Su amor es comprensible. Hay personas así en nuestra vida. Su fuego y su palabra son para nosotros el viento de Dios. Damos gracias por esos que hablan nuestro idioma, por esos que nos regalan a Dios con la generosidad de sus vidas. ¡Qué importante es aprender a comunicar el amor! Lo santos se hacen maestros en la comunicación. Llegan al corazón de los hombres porque son dóciles a Dios en su corazón. Porque se dejan transformar por Él. Sin santidad no hay misión. San Juan Pablo II lo decía: “La vocación a la santidad está unida a la vocación a la misión”. El santo sabe lo que quiere y quiere lo que hace. Tiene claridad en sus principios. Tiene un rostro. Es coherente en su vida. Somos atractivos cuando nuestras palabras vienen respaldadas por nuestro testimonio. Una santidad que enamora y se realiza en obras. Porque nuestros gestos tienen la fuerza del amor. Dios hace milagros con mis manos torpes que tiemblan. Dios hace que mis manos sean las manos de Jesús en la tierra. Jesús se va pero en cada uno hace milagros increíbles. Hace que la semilla crezca en el alma y se desborde. Es el tiempo del misterio. De lo que no es lógico, ni esperable. El tiempo de los santos hechos a imagen de Dios. Hoy el Papa Francisco es creíble porque piensa lo que dice. Porque hace lo que propone. Porque ama al hombre en su lugar, en su vida. El amor hecho carne siempre es atrayente. Es un amor novedoso. Expresado con un lenguaje conocido. Algo nuevo en estos tiempos de hoy. Jesús era creíble por su forma de amar. Porque su amor fue hasta el extremo. Porque no se miraba a sí mismo. Y los santos son creíbles cuando aman con ese mismo amor. Jesús miraba el corazón del otro y era capaz de cambiarlo con la mirada. Era un amor inmenso que se partía cada día. San Pablo recoge las palabras de Jesús: "Hay más dicha en dar que en recibir". Hch 20, 28-38. Jesús se daba sin exigir nada. Nos muestra el camino de la felicidad. Amar sin esperar. Amar dándolo todo. Así seremos santos. Dice el Padre José Kentenich: "El aspirar o no a la santidad marcará mi comportamiento con quienes me rodean"[1]. El amor de Jesús en el alma nos lleva a aspirar a la santidad. Y para ello estamos dispuestos a dejarnos hacer por el Espíritu. Decía el Padre Kentenich: "Es la confianza en que Dios permanece fiel a nosotros y nos conduce por los caminos normales de la santidad, como, por ejemplo, por los caminos del desprecio, de la renuncia a uno mismo"[2]. Hoy despoja Dios a los discípulos de sus seguridades para que aprendan a amar en libertad. Los lleva a vaciarse para llenarse de Dios. En la oración del Cenáculo preparan su alma para que pueda llenarse. Allí María trabajó en sus corazones hasta vaciarlos. Así fue posible llenarse de Dios: "En la vida cotidiana, las personas colmadas por el Espíritu Santo gustan de orar, porque por la oración el alma se introduce más hondamente en el mundo sobrenatural. En la vida de ciertos santos leemos que se lamentaban cuando se los apartaba de la oración; porque se los apartaba de un mundo que es distinto del que pisan nuestros pies»[3]. En la oración del Cenáculo se llenaron de Dios y fue posible salir a entregar lo que habían recibido. Dios responde. Siempre supera nuestra oración y expectativas. Siempre sorprende. ¿Qué lugar de mi vida y de mi alma necesito que se llene de Dios, de su Espíritu? ¿Cuál es mi lenguaje, ese que Dios utiliza para llegar a mí? http://www.aleteia.org/es/estilo-de-vida/contenido-agregado/tu-amor-es-comprensible-para-los-demas-5892342108127232?page=2